No es ningún secreto que los empleados de una organización se sienten satisfechos en mayor medida cuando se sienten bien cuidados, dicho de una manera muy sencilla, cuando se encuentran bien. Es quizás una de las claves fundamentales para el éxito empresarial. Numerosos estudios confirman que productividad y bienestar son dos conceptos íntimamente ligados, mucho más de lo que imaginamos. Por otra parte, la capacidad de fidelizar y atraer talento en cualquier organización está directamente vinculada a esa “felicidad” que proporciona el hecho de estar a gusto y sentirse realizado en el trabajo.

Dentro de esa amalgama de elementos tangibles e intangibles que conforman la llamada experiencia de empleado y que tienen una incidencia directa en su bienestar, muchos tienen que ver con aspectos esenciales, de esos que nos tocan la fibra a cualquier ser humano, de los que no se debería prescindir, y que adquieren una dimensión especial cuando deben convivir en la empresa trabajadores que corresponden adiferentes generaciones de profesionales, con diferentes valores, y formas de percibir y relacionarse con la realidad cotidiana en el puesto de trabajo.

La cultura empresarial que potencia la formación de equipos diversos y complementarios, en la que trabajadores de diferentes edades y visiones colaboran alrededor de objetivos comunes, no solo es más rica, versátil y eficaz, sino que incrementa significativamente el bienestar de sus profesionales.

En mi humilde opinión, y desde mi experiencia profesional, estos son algunos de los elementos que ayudan a las organizaciones a generar entornos multigeneracionales satisfechos, creadores de ecosistemas de bienestar, y además a conseguir que cada individuo ofrezca su mejor versión profesional, su mejor talento.

1.- Políticas de diversidad generacional

La organización tiene la responsabilidad de ayudar a generar una cultura empresarial inclusiva y diversa que combata el edadismo mediante políticas activas de contratación, desarrollo y promoción de personas de todos los grupos de edad. Especialmente, debe poner el foco en aquellos más lastrados por los problemas de empleabilidad, como son los jóvenes y los mayores.
¿Lo esencial? Que haya oportunidades para todos y así se perciba tanto dentro como fuera de la organización.

2.- Entornos de trabajo inclusivos y respetuosos

Esas políticas no deben quedarse en un papel o en un PowerPoint, sino que han de reflejarse en el día a día de la compañía a través de la construcción de equipos de edades diversas, la generación de entornos colaborativos y la evitación de sesgos y actitudes discriminatorias en las dinámicas de trabajo. ¿Lo esencial? que todo el mundo se sienta respetado y en igualdad de condiciones con sus compañeros. La transparencia y equidad es fundamental.

3.- Reconocimiento del talento multigeneracional

Más allá de lo formal, los resultados de una plantilla conformada por personas de diferentes edades, circunstancias y orígenes es una poderosa arma para potenciar el rendimiento tanto individual como colectivo. Reconocer públicamente el valor de esas aportaciones multigeneracionales aumentará la cohesión interna de ese equipo.
La diversidad es productiva.
¿Lo esencial? Que todo el mundo sienta escuchado y valorado en la organización.

4.- Desarrollo personal y profesional

Una de las maneras más claras que tiene una compañía de demostrar su compromiso con la diversidad es a través de sus programas de formación. Capacitar a sus trabajadores más veteranos en materias como la digitalización o nuevas competencias laborales es una vía para potenciar su talento, estimular su compromiso y tenerlos motivados y activos ante los nuevos retos. ¿Lo esencial? Que todo el mundo reciba las mismas oportunidades de crecer y mejorar.

5.- Entornos interactivos y divertidos

Sin aplicar etiquetas demasiado rígidas ni incurrir en simplificaciones, sesgos y prejuicios, es cierto que cada edad tiene sus fortalezas y sus puntos de mejora. La mejor forma de poner en valor las capacidades de cada persona es ponerlas a tratar en entornos sanos, divertidos y cooperativos. Entornos en los que miembros del equipo se enriquezcan mutuamente, compartiendo sus conocimientos y habilidades. En ese sentido, iniciativas como el mentoringy el mentoringreversepermiten optimizar esa interacción mutua.
Necesitamos mucho feedback, de forma continua.
Una organización sin feedback, ni buena comunicación, no puede aprender, y si no aprende no evolucionará, no crecerá.
¿Lo esencial? Que todo el mundo se divierta en su trabajo y se sienta parte del equipo. Catalizar el aprendizaje continuo a través de establecer buenas conversaciones, cruciales.

5.- Flexibilidad

Del mismo modo, cada periodo de la vida tiene sus circunstancias, prioridades y necesidades. Es muy importante que la empresa sea capaz de identificar en qué momento vital y profesional se encuentra cada uno de sus integrantes. De este modo, podrá intentar diseñar una fórmula de colaboración en que se adapte a esas circunstancias, en horarios, en proyectos, en fórmulas de conciliación, teletrabajo, trabajo híbrido, etc.
¿Lo esencial? Que todo el mundo tenga la posibilidad de ofrecer su talento independientemente del lugar desde donde lo haga, pero siempre bajo un estado colaborativo.

 

Fernando Botella. CEO de Think&ActionInteligencia Corporal.

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